El Abrazo Eterno de Dios
En un mundo de constante cambio, hay una verdad inmutable que sostiene el alma: el amor de Dios. No es una emoción pasajera, sino un pacto eterno, un refugio seguro para cada corazón. Desde el principio de los tiempos hasta la eternidad, Su amor nos envuelve, más vasto que el océano, más brillante que las estrellas. La Biblia nos revela este amor incondicional, manifestado plenamente en Cristo, un amor que buscó, perdonó y redimió. Cuando las sombras amenacen o la esperanza flaquee, recuerda que eres amado con una pasión divina, una entrega que nunca falla. Permite que este amor eterno inunde tu ser, sabiendo que en Él, tu valor es infinito y tu paz, inquebrantable.