**El Abrazo que Sostiene al Mundo: El Amor Eterno de Dios**
En un mundo de cambios constantes y sombras inciertas, hay una verdad inquebrantable que la Escritura susurra a nuestra alma: «Con amor eterno te he amado» (Jeremías 31:3). Como teólogo, contemplo con asombro la inmensidad de este *Agape*, un amor que no depende de nuestros méritos, sino de la fidelidad intrínseca del Creador.
No importa cuán profundo sea el valle que atravieses hoy, recuerda que no existe abismo que la gracia divina no pueda alcanzar. San Pablo nos asegura que ni la vida ni la muerte podrán separarnos de este lazo sagrado. Este amor es tu refugio, tu brújula y tu esperanza más firme.
Hoy, en *World Open Bible*, te invitamos a descansar en Sus promesas. No eres un accidente; eres el objeto del afecto eterno de Dios. Abre tu Biblia, respira Su paz y deja que Su luz restaure tu corazón. ¡Él te ama siempre!